| 1 cuota de $18.990,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.990,00 |
En los anales de las tierras altas, donde el tiempo parece detenerse bajo la sombra de los picos nevados, se cuenta la leyenda de Los Abandonados. No son caballeros desterrados ni monjes en busca de silencio, sino cepas de Semillon que, por décadas, fueron entregadas al arbitrio del viento y la sed de la montaña en un rincón oculto del Valle donde los mapas antiguos se vuelven borrosos. Allí, estas vides ancianas hundieron sus raíces profundamente en el suelo pedregoso, alimentándose de la memoria mineral de la tierra y volviéndose salvajes, nudosas como dedos de gigantes, guardando en sus entrañas un secreto que solo el tiempo y la alquimia de Paso a Paso Wines han sabido rescatar. Al verterse en el cáliz, este elixir revela un color de oro pálido, similar a la luz del sol que se filtra por los vitrales de una catedral al atardecer, un brebaje denso como la miel silvestre pero vibrante como el acero de una espada recién templada. Su aroma evoca cera de panal, flores blancas marchitas en el libro de un alquimista y cáscaras de cítricos secadas al sol de las cruzadas, dejando en el aire una nota mineral de piedra húmeda en los muros de un castillo tras la tormenta. En boca, es untuoso, envolviendo la lengua con la textura de la seda antigua, pero estalla con una acidez punzante que despierta el espíritu, dejando un rastro largo de frutos secos y hierbas de monte, persistente como una balada cantada junto a la hoguera. Para que este espíritu no se desvanezca, el ritual exige que sea llevado al temple de las criptas más profundas, servido entre los 10°C y 12°C, temperatura del rocío matutino que permite que su estructura corte el aire como una daga de plata. En el banquete, este Semillon reclama manjares de linaje: truchas de río asadas a la leña, aves de caza bañadas en sus propios jugos, o quesos de pasta dura que hayan dormido meses en cuevas. En cada gota de Los Abandonados no solo hay vino, sino el triunfo de la naturaleza sobre el olvido, rescatado por aquellos que caminan, paso a paso, hacia la esencia misma de la tierra.
