| 1 cuota de $21.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $21.900,00 |
Bajo el resplandor tenue de las velas, como si hubiese sido hallado en una cava secreta entre cofres antiguos y barricas silenciosas, el Bressia Monteagrelo Malbec se revela como un tinto de gran estirpe. Su espíritu mendocino habla de tierra noble, paciencia y oficio, con una expresión profunda que invita a beberlo sin prisa, como quien descifra un manuscrito reservado para paladares atentos. En copa luce intenso y atractivo, con tonos oscuros que recuerdan a rubíes guardados en un cofre del reino. Sus aromas despiertan recuerdos de ciruelas maduras, moras, frutos negros y rojos, acompañados por delicadas notas de vainilla, chocolate, especias y un suave eco tostado que le aporta elegancia. En boca se muestra amplio, sedoso y equilibrado, con taninos firmes pero gentiles, buena estructura y un final largo, cálido y distinguido. Este Malbec encuentra su mejor compañía en platos de carácter: asado argentino, carnes rojas grilladas, cordero al horno, pastas con salsas intensas, risottos con hongos, empanadas criollas, quesos duros, provoleta, tablas de fiambres y preparaciones con toques ahumados. También acompaña muy bien comidas especiadas y guisos de cocción lenta, esos banquetes que llenan la mesa de aromas y conversación. Para honrar toda su nobleza, se recomienda servirlo entre 16°C y 18°C. Si se lo deja respirar unos minutos antes del primer sorbo, el vino abre sus capas con mayor gracia: primero aparece la fruta madura, luego la madera integrada, después la especia y finalmente ese cierre elegante que permanece como una firma en la memoria. Un vino de presencia señorial, profundo y envolvente, ideal para quienes buscan un Malbec con cuerpo, armonía y encanto. En el Templo del Vino, el Bressia Monteagrelo Malbec no es solo una botella: es una reliquia de la mesa mendocina, lista para convertir cualquier encuentro en ceremonia.
