| 1 cuota de $19.800,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.800,00 |
En los confines más elevados del reino, donde el aire se vuelve puro y las rocas tocan el cielo, se halla el viñedo de Gualtallary. De este suelo pedregoso y místico surge el Huarpe Gran Reserva, una alianza inquebrantable entre el Cabernet Franc y el Cabernet Sauvignon, forjada para aquellos que buscan la verdadera esencia de la montaña. Este terroir blend es una obra de alquimia superior. El Cabernet Franc aporta la elegancia de una capa de terciopelo y esas notas de pimiento rojo y hierbas silvestres que evocan los bosques profundos. El Cabernet Sauvignon, por su parte, se erige como la armadura de la mezcla, otorgando una estructura firme, longevidad y una fuerza que desafía el paso del tiempo. Su color es un granate intenso, oscuro como el sello de un pergamino real. En nariz, despliega una complejidad fascinante: frutas negras, notas de grafito y un sutil toque mineral que recuerda a la piedra caliza de las antiguas fortalezas. En boca es austero, noble y de una verticalidad que solo los vinos de altura pueden poseer. Para un vino de tal distinción y frescura mineral, el banquete debe ser solemne y sustancioso como, Costillar de Cordero al Romero, la grasa noble del cordero y el perfume de las hierbas se entrelazan perfectamente con la frescura del Cabernet Franc. Cazuelas con carne de caza, un plato de carácter fuerte que requiere la estructura de un Gran Reserva para alcanzar el equilibrio. Quesos Azules y de Corteza Lavada: Sabores complejos y punzantes que encuentran en este vino un aliado capaz de sostener el desafío. Para que los secretos de Gualtallary no queden ocultos, este elixir debe servirse a la temperatura de las cavas más profundas: entre 16°C y 18°C. Como toda reliquia antigua, requiere ser decantada con honor para que su espíritu respire y sus taninos se suavicen antes del brindis final.
Que la fuerza de la piedra y la nobleza del valle protejan vuestra copa. Bienvenidos a la cima de El Templo del Vino.
