| 1 cuota de $47.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $47.500,00 |
En las altas tierras donde el viento afila el carácter de la vid y el suelo parece guardar secretos antiguos bajo su manto de piedra, se alza El Gran Enemigo Cabernet Franc Gualtallary como una botella de estirpe mayor, de esas que no se ofrecen al primer vistazo, sino que se revelan despacio, como un tesoro reservado para quienes saben esperar el momento justo. Su sola presencia en la copa impone respeto y promesa, como si cada sorbo llevara consigo la memoria de un linaje noble y un destino grande. Al acercarlo, deja escapar aromas profundos y elegantes, donde se entrelazan los frutos negros maduros, las hierbas finas, un delicado trazo de especias y ese aire sutilmente terroso que le da misterio y distinción. Es un vino que pide mesa abundante y cocina con carácter: se luce junto a carnes rojas, cortes a las brasas, platos de larga cocción, pastas con salsas intensas y quesos curados, pues encuentra en esos manjares aliados dignos para desplegar toda su nobleza. Para que su espíritu se abra con justicia y muestre cada uno de sus matices, conviene servirlo entre 16 y 18 grados, allí donde su temple se vuelve armónico, firme y seductor. No es un vino para pasar de largo, sino para sentarse frente a él con tiempo, dejar que respire, que la copa hable y que la ocasión se transforme en algo más que una comida. El Gran Enemigo Cabernet Franc Gualtallary tiene esa rara virtud de volver solemne el brindis y memorable la charla, como si cada botella trajera consigo el eco de antiguas ceremonias celebradas a la luz de las antorchas. Y quien desee descubrir semejante joya podrá hallarla en El Templo del Vino, donde reposan las botellas escogidas no solo por su nombre, sino por la historia y el placer que son capaces de despertar. El Gran Enemigo Cabernet Franc Gualtallary es una invitación al banquete noble, al disfrute profundo y al arte de beber despacio aquello que verdaderamente merece ser recordado.
