| 1 cuota de $24.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000,00 |
En lo profundo del Valle de Uco, donde la montaña custodia la tierra y el sol madura lentamente cada racimo, nace Clos de los Siete, una obra creada bajo la mirada experta de Michel Rolland. Cuenta la leyenda que no todo tesoro se guarda en cofres antiguos. Algunos descansan en botellas, esperando el momento justo para revelar su carácter. Clos de los Siete es uno de esos vinos: intenso, elegante y con el espíritu noble de los grandes tintos mendocinos. Su secreto está en la unión de distintas cepas que conviven en perfecta armonía. Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Shyrah y otras variedades se entrelazan como los guardianes de una misma orden, aportando cada una su virtud: fruta, cuerpo, estructura, suavidad, especias y profundidad. El resultado es un blend equilibrado, complejo y envolvente, donde ninguna voz domina por completo, sino que todas construyen una experiencia noble y poderosa. Al servirlo en la copa, su color rojo profundo con reflejos violáceos anuncia una experiencia intensa. Su aroma se abre lentamente, como una puerta de piedra en una antigua cava templaria: frutas negras maduras, ciruelas, moras y cerezas oscuras se combinan con notas de especias, cacao, vainilla y un delicado toque de madera bien integrada. En boca, avanza con paso firme y envolvente. Es amplio, sedoso y equilibrado, con taninos redondos que le dan estructura sin perder elegancia. La fruta madura se une a recuerdos de chocolate amargo, especias dulces y una sensación final larga, noble y persistente. Es un vino ideal para acompañar una mesa generosa: carnes rojas, asado argentino, cordero, pastas con salsas intensas, quesos maduros y platos de sabores profundos. Para disfrutarlo en todo su esplendor, se recomienda servir entre 16 °C y 18 °C. Abrirlo unos minutos antes de servir permite que despliegue mejor sus aromas y revele toda su fuerza. Clos de los Siete no es solo un vino: es una alianza entre la precisión francesa, la grandeza mendocina y el misterio de una botella digna de ser descubierta en El Templo del Vino.
